Menu

Roberto López Martín, el pintor de lo monstruoso

El creador de los pequeños Frankensteins

Roberto López Martín. Foto: Mamen Hernández

¿Dedicarse al arte en los tiempos que corren es de valientes? ¿De buscavidas? Robert López Martín se define a sí mismo con este último calificativo que más de uno usa hoy día para sacarse las castañas del fuego. Las manos de este artista plástico no sólo se dedican a modelar con la pintura, sino a hacer instalaciones y collages en creaciones muy personales donde lo grotesco se alía con la crítica y alienta al espectador a que dude, a que se cuestione el poder de la identidad y la imagen. Consciente de que vivir del arte es inviable en España, paga sus facturas con su trabajo como profesor de Pintura e Historia del Arte contando con que la opción para rentabilizar su obra es “irse fuera, aunque siempre he pensado que estar aquí es donde hay que estar”. Su trabajo se ha expuesto en Rosario y en Malmo, además de en salas y galerías madrileñas. Estas exposiciones y los concursos “me han permitido profundizar en el tema que quiero y creo que se nota al ver la obra. Mi obra no se ve rápido, sino que te llama la atención y te quedas con ese gusto, malo o bueno, pero te quedas con él”. Baldosas Rojas quiso saber más del proyecto de Roberto López Martín.

¿Qué tipo de arte haces? ¿Cómo definirías tu trabajo?
Trabajo principalmente sobre lo monstruoso, lo abyecto; temas que hoy en día están un poco lavados con lejía. Tiendo a fijarme más en la deformidad, la gente que tiene problemas de elefantiasis o problemas congénitos. Creo en la belleza del pliegue y empiezo a crearlos e invito a jugar con lo grotesco y lo normal, si en algún momento puede existir lo que es normal y hacia dónde llega. Este es el principal árbol del van saliendo distintas ramas: Quién domina lo aceptado y lo no aceptado y hacia dónde vamos.

Esta es la línea principal en la que se enmarca tu obra, además del juego.
El juego es una constante porque ahí es donde aprendemos los valores y lo que somos realmente. La construcción del individuo y del yo.

Otro tema importante es el papel de los medios de comunicación.
Son esas dos líneas: lo monstruoso y los medios de comunicación. Los mass media son los que al final producen ese malestar contigo mismo porque al final no estás a gusto; necesitas tener una talla “tanto” o buscar un estereotipo de mujer. Es antinatura. Además, al final tú eres consciente, pero quieres participar. En Donde juegan los códigos ya se plantea la duda: “Bueno, estamos metidos en este juego y aún así, estoy jugando, aunque no lo creas. Estás siendo manipulado con cada imagen que estás viendo.” 

Entonces, en esta búsqueda de lo grotesco es ¿nos volvemos deformes o nos vuelven deformes?
Nos volvemos deformes porque no hay que quitarse la responsabilidad de que realmente tenemos que ser conscientes de esta manipulación que estamos sufriendo. Al final es un trabajo de nosotros mismos, de intentar salir de esta burbuja que es algo muy difícil, pero para lo que tenemos herramientas.

Habla de tu obra expuesta recientemente ‘Donde juegan los códigos’. ¿Qué has querido contar?
Hay una línea muy delgada entre lo que es la caricatura y el retrato figurativo. Estas composiciones casi tienen un toque como extraño sin llegar a ser caricaturas. Se da esa línea que se parece a lo figurativo y eso produce malestar. Hay gente que ni lo mira. Y eso que está presentado como algo, por así decirlo, bonito, con colores apastelados.

Roberto López. Foto: Mamen Hernández

¿Cómo lo has elaborado?
Son collages. Una información, otra información y otra, pegada y solapadas unas con otras. Son pequeñas piezas como los impactos visuales que sufrimos. Al final son como transformaciones,  pequeños Frankensteins de nosotros mismos. Toda la línea de trabajo la hago con collage porque la pintura la saco del retrato mío o de familiares. En el caso de la obra Patio de recreo aparecen unas niñas con colores suaves que tienen una mirilla en la zona vaginal. Si miras por ella, ves imágenes de decapitaciones, abortos… La parte violenta de esta imagen se da también en que la gente que está acercándose al pubis de una niña. Hay mucha gente que no lo hace. Yo no personalizo en las niñas, ni hablo de nadie en especial, sino de nosotros mismos porque estamos en el juego.

Otro de sus proyectos: Etopeyas 
Aquí utilizo retratos, fotos DNI de familiares con los que también construyo pequeños Franskensteins de cómo podría ser la gente de mi familia a partir de distintas generaciones. Hay fotos de madres, de sobrinas… solapadas, que cuentan un discurso. La foto del DNI es realmente la foto que nos suplanta hoy en día.

¿En qué te inspiras a la hora de crear?
La mayor inspiración la tengo al irme a un centro comercial
. Está claro que los referentes están ahí, pero al final, al observar a la gente y a mi alrededor es de donde más idea he sacado.

¿Cómo percibes el mercado de las artes a nivel nacional?
Jodido. Al final este mundillo te conoce. Nos conocemos todos. Madrid es superpequeño. Y en el mercado, la opción hoy en día para alguien que se quiere dedicar a esto es irse fuera. La situación de España está haciendo que el currículum o la obra que aquí no se valora nada, fuera es mucho mejor valorada.

Tus vídeos también van en la línea de lo grotesco
Excepto uno de ellos, que habla de la burbuja en que vivimos, el resto sí van relacionados con lo monstruoso y la muerte, especialmente Renovación. Es algo así como que “me tengo que maquillar, me tengo que decorar a lo bueno, y  ¿por qué no a lo malo? Me levanto hoy, me pongo 18 gomas, me deformo y salgo deforme  al calle. ¿Quién me dice que lo aceptado es lo que dicen en la tele? Es un vídeo grabado en directo, una toma real, y duele. Y ahí está la clave: estamos anestesiados.  

¿Ya lo hemos visto todo y se crea costumbre?
Realmente la gente con la pintura se queda más traumada. Trabajo de profesor de Pintura e Historia del Arte y me doy cuenta de cómo la gente que ve pelis de miedo o que ha visto la caída de las Torres Gemelas luego se impacta con Saturno devorando a sus hijos. He visto llorar a gente con ese tipo de cosas. Esto es por lo anestesiado que estamos por las imágenes.

¿Impacta más una imagen fija?
Sí. Yo creo que estamos acostumbrados a “cuatro segundos y pasa”. El malo va a acuchillar a alguien pero va a pasar ya. Pero no estamos acostumbrados a que la imagen se quede fija. Por eso la muerte está muy mal vista. Por eso el dolor está muy mal visto. Y las imágenes grotescas.

El IVA, poder llegar a las galerías… ¿todo es un esfuerzo?
Los galeristas van a valor seguro, como cualquier negocio. Van a intentar meter a una persona que les dé dinero. La experiencia es que es difícil entrar. He vendido mi último cuadro de Dolls, que yo creía que no la iba a vender, pero gracias a participar en una exposición colectiva pude entrar en una galería.

¿Declaración de principios?
Toda la vida me he querido dedicar a esto. Tienes que ser claro con lo que quieras. Eres un artista emergente con 30 años y hoy se te pasa el arroz con 35. Yo considero que estoy haciendo una pintura que tiene su impronta, que hay una evolución natural. No es lo mismo lo que piensas con 15 años que lo que piensas con 40 y el tiempo que le dedicas.

 

Roberto López Martín

Edad: 31 años.
Profesión: Artísta plástico multidisciplinar.
De Aranjuez, Madrid
Su trabajo puede verse en http://robertolopezmartin.com

Modificado por última vez enLunes, 02 Diciembre 2013 15:56

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Дюшеме http://www.emsien3.com/дюшеме от EMSIEN-3
Дървени летви - колчета http://www.emsien3.com/letvi от ЕМСИЕН-3

Info

  • Baldosas Rojas
  • Todos tenemos nuestro talento. ¿Cuál es el tuyo? Cuéntanoslo y lo publicamos. 
  • Contacto: info@baldosasrojas.com
Дървени талпи http://www.emsien3.com/талпи от ЕМСИЕН-3